Con honestidad Nada de cuentos.
Heliarko no te trae de vuelta ni finge ser tú. No es un fantasma - es una carta escrita de tu puño y letra que ahora puede escuchar y responder. Nadie salvo tú puede abrir tu cápsula: ningún otro tiene una llave, ni siquiera nosotros.
Qué es una cápsula Una carta que sabe escuchar.
Una cápsula tiene dos mitades. La primera es la carta en sí - tu voz, tus registros, tus documentos, tu memoria. Vive contigo, funciona sin conexión y nos sobrevivirá a todos. La segunda es la escucha - un acompañante que oye tu pregunta y responde con voz viva. La conexión solo lleva la pregunta y la respuesta; no guarda nada de ti.
Tuyo y alquilado Lo que es tuyo - y lo que está alquilado.
La cápsula es tuya. Una vez creada, sigue siendo tuya: memoria, voz, archivos y la búsqueda por significado. Funciona sin internet y sobrevive a la empresa que la construyó. Solo la nube está alquilada - la conversación viva. Si dejas de pagar, la nube enmudece, pero la cápsula sigue contigo tal cual. Nada se pierde, nada se cierra con llave.
Sin puerta trasera Lo tuyo es tuyo.
Nadie tiene una llave. Nadie en Heliarko puede abrir tu cápsula ni hablar en tu lugar. No hay puerta trasera - nunca se construyó. Y existe un derecho a poner punto final: cincuenta años por defecto, jamás una condena. Si así lo quieres, puedes sellar la cápsula, borrarla o dejar que termine en silencio.
Para quién Para las personas que tienes cerca.
Una cápsula no se construye para "usuarios". Se construye para las personas que amas - para quienes acuden a ella en su propia hora, casi siempre cuando tú ya no estás. Para volver a escucharte. Para conocerte con tu propia voz.